Pilares del Folklore: Ñato Califa y Chia Ureña

Ñato Califa y Chía Ureña

Hay muchas cosas que me gustaría resaltar sobre la muerte de Ñato Califa, y que sin duda, en aquel verano del año 2006, eran motivo de preocupación para todos los que amamos el folclor nacional.

Carlos Felipe Isaacs fue el precursor de un estilo de cumbia que con el correr del tiempo se denominó como Cumbia Chorrerana. A diferencia de los conjuntos típicos modernos, en donde la gente baila frente a una tarima, esta se baila alrededor del conjunto, preservando así el estilo tradicional de antaño.

La Cumbia Chorrerana era de carácter gratuito y continuo. En los bailes típicos se acostumbra a cobrar la entrada, el derecho a bailar (tac) las mesas, las sillas, y se hace una pausa entre pieza y pieza para que la gente consuma. La Cumbia Chorrerana no para. La gente puede entrar y salir cuando quiera, sin pagar, y sin dejar de escuchar la música.

La Cumbia Chorrerana es espontánea, comienza a las 9:00 p.m. y si no ha llegado el conjunto en su totalidad se empieza a tocar con los que están. Los demás se van integrando conforme van llegando, sin reclamos y sin memorando por llegar tarde, pues como el baile es gratis, no se cobra por tocar, y el que va es porque le gusta. Esta no puede dejar de sonar, y si alguien se cansa, alterna con otro, de esta manera el músico descansa sin que la música pare.

La Cumbia Chorrerana es considerada por algunos como «la simulación al bailar de una lucha erótica entre el hombre y la mujer», pues se baila en una rueda en sentido contrario a las manecillas del reloj, sin parar, toda la noche. Al entrar a la rueda, la gente puede bailar como quiera, no hay un paso específico, y cada persona le da al baile su toque personal.

Otra de sus características es el llamado «pichón», que es como se identifica el hombre que a su antojo escoja una dama de las que está bailando y le pide permiso a su parejo para que se la ceda; esto en ocasiones trae problemas, sobre todo cuando el solicitante está embriagado. Pero, en síntesis, es un baile muy ameno que congrega a gente por lo general conocida, que disfruta de la cumbia chorrerana.

La Cumbia Chorrerana fue por muchísimos años una alternativa para la gente pobre, sobre todo en la Feria Internacional de La Chorrera, pues ante el elevado costo de los bailes típicos modernos, el espacio para la cumbia era la opción ideal: Gratuita, continua y última en terminar de tocar.

Estas características muy particulares de esta cumbia era lo que le preocupaba a los folcloristas de La Chorrera, pues al no ser tan «comercial» era poco atractivo para la empresa privada apoyarla, y todos se preguntaban quien seguiría con la tradición al morir Ñato. Su hijo, Carlos Isaacs, quien supuestamente sería su sucesor, también murió en el accidente. Gracias a Dios esto no fue así, y el pueblo de La Chorrera es hoy por hoy, amo y custodio absoluto de su cumbia.

Desde los mares panameños, tras el timonel de nuestra Fragata Cultural, honramos la memoria de uno de los mas distinguidos hijos del Distrito de La Chorrera, y sin duda, uno de los mas grandes exponentes de nuestro folclor nacional: Carlos Felipe Isaacs (Ñato Califa). A siete años de su muerte, la Cumbia Chorrerana Vive…!

«Ay señores, qué será de nuestra cumbia,
lloraremos día y noche con tristeza y amargura,
llorar, llorar mientras se pueda llorar nuestra cumbia chorrerana».

¡QUE LA CUMBIA NO PARE..!
¡QUE LA CUMBIA NO MUERA..!

Fuente: www.fragatacultural.com